Mabel tuvo la primera sospecha seria de que algo no iba bien al quitarse la capa; y la señora Barnet, al alcanzarle el espejo y tomar los cepillos, llamó su atención -un tanto exageradamente tal vez- sobre la ropa en la mesa y todos los artefactos para arreglar el cabello, cuidar el cutis y la ropa, que yacían sobre el tocador, confirmando así la sospecha, de que algo no iba bien, nada bien; ...

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por Juan Manuel Otra vez hablaba el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, y le decía: -Patronio, un pariente mío me ha contado que lo quieren casar con una mujer muy rica y más ilustre que él, por lo que esta boda le sería muy provechosa si no fuera porque, según le han dicho algunos amigos, se trata de una doncella muy violenta y colérica. Por eso os ruego que me digáis si le debo aconsejar que se case con ella, sabiendo cómo es, o ...

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por Sor Juana Inés de la Cruz Feliciano me adora y le aborrezco; Lizardo me aborrece y yo le adoro; Por quien no me apetece ingrato, lloro, Y al que me llora tierno, no apetezco. A quien más me desdora, el alma ofrezco; A quien me ofrece víctimas, desdoro; Desprecio al que enriquece mi decoro, Y al que le hace desprecios enriquezco. Si con mi ofensa al uno reconvengo; Me reconviene el otro a mí ofendido; Y a padecer de todos modos vengo; Pues...

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por Sor Juana Inés de la Cruz Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis. Si con ansia sin igual solicitáis su desdén, ¿por qué queréis que obren bien si las incitáis al mal? Combatís su resistencia y luego con gravedad decís que fue liviandad lo que hizo la diligencia. Parecer quiere el denuedo de vuestro parecer loco al niño que pone el coco y luego le tiene miedo. Queréis...

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por Juana de Ibarbourou ¿Qué es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen. Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen. Mi amante besóme las manos, y en ellas, ¡oh gracia! brotaron rosas como estrellas. Y voy por la senda voceando el encanto y de dicha alterno sonrisa con llanto y bajo el milagro de mi encantamiento se aroman de rosas las alas del viento. Y murmura al verme la gente que pasa: «¿No veis que está loca? Tornadla a su casa. ¡Dice que e...

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por Miguel Hernández (Hijo de la sombra) Eres la noche, esposa: la noche en el instante mayor de su potencia lunar y femenina. Eres la medianoche: la sombra culminante donde culmina el sueño, donde el amor culmina. Forjado por el día, mi corazón que quema lleva su gran pisada de sol a donde quieres, con un solar impulso, con una luz suprema, cumbre de las mañanas y los atardeceres. Daré sobre tu cuerpo cuando la noche arroje su avaricioso a...

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por Rodrigo Lira A la Gente Pobre se le comunica Que hay Cebollas para Ella en la Municipalidad de Santiago. Las Cebollas se ven asomadas a unas ventanas Desde el patio de la I. Municipalidad de Santiago. Tras las ventanas del tercer piso se divisan Unas guaguas en sus cunas y por las que están un poco más abajo Se ve algo de las Cebollas para la Gente Pobre. Para verlas hay que llegar a un patio Al patio con dos Árboles bien verdes Después d...

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por Graciela Huinao Mi cuerpo no se acostumbra a este conviviente que golpea hoy mi cuerpo y mañana abre la puerta de mi casa ultraja en mi mesa la última dignidad que poseía. Yo te denuncio porque de cerca te conozco tienes la cara desgarrante de la tristeza. Fue el peor enemigo que llegó a mi pueblo y nos robaron las armas al defendernos. Arrancamos perseguidos por una fiera nos dio alcance en el sur y con sus colmillos nos trituró la pobr...

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por Gabriel García Márquez El tren salió del trepidante corredor de rocas bermejas, penetró en las plantaciones de banano, simétricas e interminables, y el aire se hizo húmedo y no se volvió a sentir la brisa del mar. Una humareda sofocante entró por la ventanilla del vagón. En el estrecho camino paralelo a la vía férrea había carretas de bueyes cargadas de racimos verdes. Al otro lado del camino, intempestivos espacios sin sembrar, h...

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por Guy de Maupassant Durante muchos días consecutivos pasaron por la ciudad restos del ejército derrotado. Más que tropas regulares, parecían hordas en dispersión. Los soldados llevaban las barbas crecidas y sucias, los uniformes hechos jirones, y llegaban con apariencia de cansancio, sin bandera, sin disciplina. Todos parecían abrumados y derrengados, incapaces de concebir una idea o de tomar una resolución; andaba sólo por costumbre y ...

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Tú me quieres blanca
1° medio , Poesía , Storni / 12 junio, 2017

por Alfonsina Storni Tú me quieres alba, me quieres de espumas, me quieres de nácar. Que sea azucena Ssbre todas, casta. De perfume tenue. Corola cerrada . Ni un rayo de luna filtrado me haya. Ni una margarita se diga mi hermana. Tú me quieres nívea, tú me quieres blanca, tú me quieres alba. Tú que hubiste todas las copas a mano, de frutos y mieles los labios morados. Tú que en el banquete cubierto de pámpanos dejaste las carne...

La tía Chila
1° medio , Cuento , Mastretta / 12 junio, 2017

por Ángeles Mastretta La tía Chila estuvo casada con un señor al que abandonó, para escándalo de toda la ciudad, tras siete años de vida en común. Sin darle explicaciones a nadie. Un  día como cualquier otro, la tía Chila levantó a sus cuatro hijos y se los llevó a vivir en la casa que con tan buen tino le había heredado la abuela. Era una mujer trabajadora que llevaba suficientes años zurciendo calcetines y guisando fabad...

Una gallina
1° medio , Cuento , Lispector / 12 junio, 2017

por Clarice Lispector Era una gallina de domingo. Todavía vivía porque no pasaba de las nueve de la mañana. Parecía calma. Desde el sábado se había encogido en un rincón de la cocina. No miraba a nadie, nadie la miraba a ella. Aun cuando la eligieron, palpando su intimidad con indiferencia, no supieron decir si era gorda o flaca. Nunca se adivinaría en ella un anhelo. Por eso fue una sorpresa cuando la vieron abrir las alas de v...

El hijo
1° medio , Cuento , Quiroga / 3 junio, 2017

por Horacio Quiroga Es un poderoso día de verano en Misiones, con todo el sol, el calor y la calma que puede deparar la estación. La naturaleza, plenamente abierta, se siente satisfecha de sí. Como el sol, el calor y la calma ambiente, el padre abre también su corazón a la naturaleza. -Ten cuidado, chiquito -dice a su hijo, abreviando en esa frase todas las observaciones del caso y que su hijo comprende perfectamente. -Sí, papá -...

El padre
1° medio , Cuento , Lazo Baeza / 3 junio, 2017

por Olegario Lazo Baeza Un viejecito de barba larga y blanca, bigotes enrubiecidos por la nicotina, manta roja, zapatos de taco alto, sombrero de pita y un canasto al brazo, se acercaba, se alejaba y volvía tímidamente a la puerta del cuartel. Quiso interrogar al centinela, pero el soldado le cortó la palabra en la boca, con el grito: -¡Cabo de guardia! El suboficial apareció de un salto en la puerta, como si hubiera estado en acec...

Tía en dificultades
1° medio , Cortázar , Cuento / 3 junio, 2017

por Julio Cortázar ¿Por qué tendremos una tía tan temerosa de caerse de espaldas? Hace años que la familia lucha para curarla de su obsesión, pero ha llegado la hora de confesar nuestro fracaso. Por más que hagamos, tía tiene miedo de caerse de espaldas; y su inocente manía nos afecta a todos, empezando por mi padre, que fraternalmente la acompaña a cualquier parte y va mirando el piso para que tía pueda caminar sin preocupac...

Un niño maligno
1° medio , Chejov , Cuento / 3 junio, 2017

por Anton Chejov Iván Ivanich Liapkin, joven de exterior agradable, y Anna Semionovna Samblitzkaia, muchacha de nariz respingada, bajaron por la pendiente orilla y se sentaron en un banquito. El banquito se encontraba al lado mismo del agua, entre los espesos arbustos de jóvenes sauces. ¡Qué maravilloso lugar era aquel! Allí sentado se estaba resguardado de todo el mundo. Sólo los peces y las arañas flotantes, al pasar cual relá...